Navidad

Hemos despertado hace poco. Omar primero, como casi siempre. Ha empezado a hablar sin decir nada en su cama y luego se ha levantado y se ha empeñado en que también era hora de levantarse para los demás. Nunca para hasta que nos tiene a todos danzando junto a él. 

Estamos los cuatro en casa. Amanece un día tranquilo. Afuera llueve. Las gotas de agua cuelgan de los árboles calvos como las bolas de los árboles de Navidad. ¿No hay nieve, mamá? Pregunta Abraham, que ha imaginado por lo que ha visto en la tele que Navidad y nieve son una misma cosa. 

Detrás de mí se insinúan todas las Navidades de todos los años vividos. Siempre para mí fueron días de felicidad. De adolescente, cuando prefería escribir a dormir, soñaba con pasar una Nochebuena encerrada en un silencioso templo. Ahora, ¿qué significa la Navidad ahora?

Creo que dos cosas: una emoción casi nostálgica ligada a mis años de infancia (el turrón de chocolate de mi abuelo, los juegos con mis primas, aquella vez que subimos a la azotea del piso de Ávila y lo vi, de verdad que lo vi, a Papá Noel volando por el cielo, la libertad que sentía en la Emisora de Arganda, las aventuras, los regalos, mamá despertándonos el día de Reyes Magos); y la conciencia del sentido profundo que tienen estas fechas. Celebrar la Navidad cada año es ponernos en disposición de recordar (con todo el corazón) que hubo alguien una vez que vino a amarnos a todos más de lo que nosotros nos permitiríamos jamás amarnos a nosotros mismos. Tan puro que fue el espíritu de Dios inseminado directamente en el cuerpo de una mujer virgen. Tan excepcional, que su ser late en el corazón de todo humano. Puro, inabarcable, inimitable, Cercano, amante, hecho piel con nuestra piel.

Recordar a Jesús, refugiándonos en algún momento del ruido externo, protegiéndonos de la fiebre consumista que sobrevive a la crisis, dejándonos mecer por él, entrar en él, acceder a nuestros espacios secretos, en silencio (afuera el frío, dentro del hogar). Recordar a Jesús, aunque sea un solo momento, hace que estas fechas sigan mereciendo la pena. 

Feliz Navidad. 

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