El misterio que cierra la tarde

Se ha pegado un golpe contra el suelo y lo he puesto en la teta para calmarlo y se ha quedado dormido. Aún sollozaba. Lo me metido despacito en la cuna. Tenemos visita, dos hermanas que han venido esta mañana en avión. Mañana viajamos a Toledo a un taller con Sheij Ahmed Dede y la tarde, ya de otoño, pone unos colores preciosos como alfombra sagrada sobre cada ser. Un aire limpio y dulce penetra en mis pulmones. Siento amor. Mucho amor. Doy las gracias.

Espacio de soledad y quietud. Gracias, Patri. Soledad y quietud. Y el corazón contento.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s