Busco un sabor


Acabo el ayuno y empiezo a buscar un sabor. Lejanamente un mango, un batido, un arroz con verduras o un zumo de frutas lo sugiere. Busco un sabor. Sacio mi apetito y mi sed con agua, sopa y dátiles. Me permito la tentación del helado. Y luego busco un sabor.

El sabor del ayuno.

La sed satisfecha de la esperanza.

El corazón vuelto panal de abejas.

Ramadán 2011

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s