Con una cuchara

Dar de comer a tu hijo; dar de comer a tu abuela. A veces nos volvemos dependientes y entonces hemos de aprender a confiar. Me asomo a esa confianza viendo a Abraham levantarse y ponerse de pie sin pensar que aún no sabe cómo bajar. No le importa. Él ya ha conseguido estar instalado en el presente. Cuando se cansa, minutos después, se deja caer tranquilamente. Si le esperan mis brazos, el pico del mueble o unos cojines blanditos es para él lo de menos. Es completamente dependiente y, sin embargo, servirlo a él, darle mi tiempo y mi corazón, me hace libre. Él parece ser quien recibe, pero en realidad me lo está dando todo.

Sí, no hay mayor libertad que la de servir.

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3 respuestas a Con una cuchara

  1. maria dijo:

    Que bonito martis lo que pones va a ser una buena madre ya lo veras confio mucho en ti. Te quiero mucho y al bebi también que es una ricura de sobrino.

  2. PEPE Y ROSA dijo:

    Perfecto Martu, eso es ser padres; servir, pero no de cualquier manera, hacerlo con alegría y sintiéndote totalmente feliz y lleno cuando lo estás realizando.
    Si cualquier padre o madre, no experimenta estas sensaciones, malo.
    Os queremos.

  3. Es perfecto que viváis estos momentos tan maravillosos, disfrutarlos a tope y muy hondamente porque el tiempo pasa más deprisa de lo que quisiéramos, pero los recuerdos siempre quedan, y son muy reconfortantes .
    Os queremos mucho a los TRES.

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