Nuestra aventura chipriota I

Lo que más recuerdo de mi actitud de niña es un anhelo profundo de traspasar los límites del mundo de fantasía. A veces escapaba de la casa de mis abuelos buscando una ruta que me permitiera cruzar el Jarama para llegar a un monte (lo llamaba “El Toro”) que se erguía al otro lado del río. El corazón llamaba con tal fuerza que la adolescencia llegó a destiempo y sin mis ganas. No quería crecer. No quería toparme con eso que los mayores llamaban “realidad”.

El tiempo pasó pero el anhelo de cuando niña sobrevivió a la adolescencia. Por eso quería ser escritora, creo. Era como si mi alma pudiera navegar más fácil entre palabras. Se abría paso sin desdeñar nunca una llamada que precedía a la invención (extraña invención moderna) de esa distinción inexcusable entre fantasía y realidad.

Para nuestro Occidente desde el siglo XIX realidad y materia se funden, se confunden. La imaginación quedó relegada al campo de la fantasía y la irrealidad. James Barry convirtió esta idea en un nuevo mito: el de Peter Pan. Pero se equivocó. Hoy sé que se equivocó: existe un Neverland, o, mejor, un Alwaysland, un País de Siempre Jamás, donde la realidad se expande en infinitos mundos y todos ellos inabarcables. Mawlana dice que si creciéramos espiritualmente seríamos capaces de ver millones, billones, trillones de colores. Eso es lo REAL, y para llegar allí hay que viajar a un lugar muy hondo en nuestros corazones.

La vida es baile y camino. A los 23 años se me abrió la caja de sorpresas: el Camino de Santiago me hizo comprender un poco, la realidad se llenó de magia, se volvió mucho más grande de lo practicable por una imaginación individual. Se llenó de amor, desde el amor floreció y para el amor vivía. Podrían zanjar los políticos la discusión sobre la asignatura de Religión y sustituirla por un Camino de Santiago para los jóvenes de 14 o 15 años.

(Continúo un poco más tarde, que voy a preparar, insallah, la sopa).

Un abrazo muy fuerte a todos.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Nuestra aventura chipriota I

  1. Bahia dijo:

    Ya me has arrancado la primeras lágrimas y apenas he empezado a leer! Mas’Allah, hermana, cuan afortunada de tenerte tan cerquita de mi corazón. Tus palabras me llegan como flechas de amor, de ese Amor del que todos bebemos. Que Allah te bendiga y os llene cada día más de flores vuestra casa, el alma y el corazón. Amín!

  2. Nashma dijo:

    Subhan’Allah! Te leo y me encuentro a mí misma. Definitivamente la historia de cada una es la historia de todas, y las conquistas de cada una alimentan el alma de todas. Gracias por compartir esta aventura maravillosa, te quiero! N

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s